martes, 22 de abril de 2014

No está prohibido tenerte ganas

Le tengo demasiadas ganas a mi ex

¿Y cómo no tenérselas? si el coñito está igual de lindo y quizás, hasta más simpático.

La primera vez que lo vi después de tanto tiempo, obviamente me vestí impecable, como para que vea el monumento de mujer que se está perdiendo, porque déjenme decirles algo, y es que yo cuando me arreglo, en serio soy linda y no la mamarracha que posiblemente alguno de ustedes ha visto, a demás, la última vez que ese ser me vio, yo era una simple estudiante mal intensa con la tesis, full ojeras y obstinada con la vida por culpa de la antes mencionada. Ese hombre me iba a ver en otra etapa de mi vida, más madura, sin el bolsito lleno de guías, libros y apuntes por todos lados, me iba a ver en taconcitos, mismas ojeras y cosas del trabajo.  

En fin, me puse mi mejor pinta, no muy seria, no muy puta, no tan perfecta porque tampoco quería que pensara que la cosa era adrede, era simplemente la indicada, y él… bueno, él como siempre de simple pero seguía siendo él, mi primer amor, el primer hijo de puta que me jodio, mi primer TODO. 

Cuando nos vimos fue como si no hubiera pasado absolutamente nada, estábamos igual de bobos, con la misma química y la misma picardía, él estaba igual de chismoso, queriendo saber todo de mi, de lo que se había perdido en mi vida y los que están alrededor de ella, yo simplemente intente ser la persona más genial en el mundo para ya saben… PARA QUE VEA EL MONUMENTO DE MUJER QUE SE ESTÁ PERDIENDO *inserte risita de ganadora* 

¿Qué por qué digo que le tengo ganas?

No digo que siga estando enamorada de él porque sería algo absurdo y bien idiota de mi parte, pero si digo que le sigo teniendo las mismas ganas, es algo que no tiene nada que ver con el corazón, son solo ganas, no es emocional, ya dejó de serlo, y al que no le haya pasado esto, que lance la primera piedra. 

No hay nada que se pueda joder porque solo somos amigos, sin sentimientos amorosos de por medio, solo lindos y feos recuerdos en común que tenemos guardados en un lugar de nuestros corazones rotos y que ya no nos afectan en lo absoluto. Esto quiere decir que no estoy totalmente mal porque le quiera meter a mi ex, al contrario, es algo sumamente normal, porque una es débil, y en eso no tenemos la culpa.

Tenerle ganas a un ex no es ilegal, es un derecho constitucional que se encuentra ubicado en el art. 2 de la constitución de ex novios, y está en mi deber como ciudadana y creadora de esa constitución, hacer valer mis derechos y cumplir con mi deber de matar esas ganas, ¿o no?. 

Yo no me forcé, ni me sometí y mucho menos me torturé para volver a tener contacto con mi ex, de hecho, lo disfruto. Mi  EGO ya no está dolido por lo que pasó entre nosotros, ya las cosas se solucionaron y solo le quiero meter a mi ex.

lunes, 21 de abril de 2014

En días como hoy


Hay días como hoy que solo te levantas de la cama y piensas: ¡¡¡Quiero mandar todo a la mierda e irme lejos!!!
No te importa nada ni nadie, solo te quieres ir lejos y olvidarte de todos, olvidar lo malo, olvidar hasta lo bueno que te ata a estar aquí, solo te quieres ir sin mirar atrás, pensando en tener un mejor futuro, una mejor vida, aunque te duela lo lejos solo quieres estar lejos, parece absurdo pero es lógico a veces, quieres un ambiente nuevo, lejos de las habladurías de la gente, lejos de lo conocido, hasta lejos de lo bueno, pero lejos. 


Empiezas a recordar lo bonito de todo, pones tu vida en “rewind” y le das “play”, ves a tu mamá cuidándote, amándote todos los días o por lo menos gran parte de ellos (cuando no la hacías enfadar) siendo la mejor madre. Ves a tus amigos (los verdaderos) acompañándote en las buenas y en las malas, en tus triunfos y tus derrotas, en tus amores y desamores, en las mejores rumbas y en las peores, le das “stop” y piensas por un segundo en no mandar todo a la mierda e irte porque no quieres dejar lo bonito atrás, pero le vuelves a dar play y ves todo lo malo que si quieres olvidar, que si quieres superar, y lo demás no te parece insignificante pero no lo suficientemente fuerte como para no irte lejos. 

No sé si lo mejor para mi sea irme para superar, olvidar, mejor vida, mejor ambiente, mejor todo o nada, pero hoy solo quiere irme y decirles: Gracias, por joderme tanto, a tal punto de darme las fuerzas de querer dejarlo todo por nada o tal vez por mucho, pero hoy eso no importa, hoy todo es nada y no sé si mañana lo será todo.

lunes, 14 de abril de 2014

Los sin carro

Pertenezco a ese porcentaje (que no me sé) de pedaleados en mi país, y es que nosotros los sin carro, sufrimos más de lo que se imaginan. Somos un porcentaje que no tenemos carro por dos tristes razones: no hay dinero para uno o simplemente estamos en una lista infinita, que está en espera por ese pedacito de felicidad, yo pertenezco a la segunda, y no sé que es más triste, no tener dinero para uno, o tenerlo y que en el país no lleguen carros por la situación tan desagradable que se está viviendo. 

Entonces los llamados "sin carro" tenemos que pasar por situaciones como caminar bajo el sol todos los días para agarrar la camionetica que tarda la vida entera en pasar y más cuando estas apurada, pero justo cuando se digna a aparecer, resulta que te toca ir de bandera, es decir, agarrada de la puerta, con medio cuerpo afuera y el otro adentro pegándole la cara al celulitoso culo de la señora que nunca en su vida ha visitado un gimnasio y mucho menos ha dejado de comerse todos los sábados la hamburguesa que venden en la esquina de su casa que se la hacen bien resuelta por ser cliente exclusivo. 

Cuando por fin un amable caballero se digna a darte el puesto (mentira, se tuvo que parar porque llegó a su destino) te toca arrecostarselo a medio autobús hasta llegar al puestico que te otorgaron, para nada, porque ya en dos paradas te quedas, no obstante corres el riesgo de que tu celular se dañe por guardarlo en partes de tu cuerpo que es mejor no mencionar, ya saben, para no darle esos tips a los llamados trabajadores de la patria, y obviamente para no dejar mi dignidad aquí.

Nosotros los sin carro, sufrimos más a la hora de viajar, porque no todos corremos con la suerte de tener colas siempre, en lo que se refiere a mi persona, soy de un pueblito muy lejano que no muchos conocen porque vieron geografía con Maduro, y no perderé mi tiempo explicándoles en donde queda y que tan pueblo es, así que proseguiré a contarles que tan desgraciada es mi vida a la hora de ir a mi choza de nacimiento.

Una pasa por tanto trabajo agarrando la camionetica para el Big Low, evitando miradas de jevos que pueden ser matones o violadores, tratando de que no te vean la cara de jevita sifrina chimba porque ni real tengo, sudando la gota gorda porque me antojo de viajar después del medio día, y molesta con mi papá porque nunca me dio el carro que me prometió supuestamente para el 8vo semestre (si estas leyendo esto, quiero que sepas que sigo molesta contigo papi) entonces sigues sufriendo porque para llegar al terminal desde mi casa son 2 autobuses ya que en Carabobo no han tenido la brillante idea de hacer un metro que te lleve por todo el estado como hacen en Caracas. 

Cuando gracias al señor Jesucristo y al chofer de autobús, llegas y te toca pasar por todos los cara de crimen antes mencionados pero ya no le paras tanto porque la carita de sifrina se te quedo en el asiento del autobús y solo te queda una cara de amargada y de barrio por lo sudada que estas ya que el clima tampoco ayuda mucho que digamos. Te toca hacer la colita para montarte en el bus que te llevara a tu muy lejano destino y cuando hablo de lejano, en serio no exagero. 

Haciendo un muy recalcado énfasis en que el sufrimiento apenas comienza, porque casi siempre el fabuloso medio de transporte que me lleva a Narnia no tiene aire, entonces debo decirles que es LA muerte en 3D, y más cuando unas simpáticas personitas llevan a sus hijos menores de 6 años en los asientos diagonales al mío, o peor aún, detrás del mío y pasan todo el viaje JODIENDO mi vida y acabando con mi paciencia, entonces... qué tal si se imaginan a este personaje en un autobús sin aire, con el sol en mi cara, unos niños llorando o pegando gritos todo el camino y el hambre que me da porque nunca como en las paradas ya que si lo hago puedo sufrir de una amibiasis crónica nivel olímpico.

Gracias Gobierno Bolivariano, por darme la oportunidad de vivir esta maravillosa aventura a diario. 

miércoles, 9 de abril de 2014

Alguien

Escribo este post sin sentido porque...
Alguien hizo de mí un desastre
Hundida en la oscuridad día y noche
Viendo todo detenidamente y no entenderlo
Pensando en todo y en nada
Sentimientos encontrados que ni yo misma sabía
Sonriendo por fuera y no sintiendo nada por dentro
Confusiones de nuevo
Hundida en la nada

Y pasa que…
Puedo jurarme que soy fuerte
Puedo creérmelo
Puedo repetírmelo
Pero no puedo serlo
Puedo intentar reír cuando quiero todo lo contrario
Puedo decir que no siento nada por nadie
Puedo hacer que las cosas sean más fáciles así

Alguien hizo de mí un desastre
Decir que no siento miedo cuando lo que siento es pánico
Querer huir de un lugar pero decidir quedarme
Ser “fuerte” y llorar en mis cuatro paredes

Y soy mi propio juez y mi verdugo
Me juzgo y me condeno
Me castigo y me perdono
Me enfrento con mis demonios y los corro
Es que… así todo es más fácil, siendo un completo desastre.