martes, 31 de marzo de 2015

Transición

Un gobierno si le puede cambiar la vida a una persona, y sino me creen, le pueden preguntar a cualquier venezolano, ya que existe una gran población que se ha cansado de vivir a la espera de una bala en la cabeza y nos lleva a la difícil decisión de irnos de nuestro hogar a un lugar incierto que no sabemos que tan mal o bien la vamos a pasar. 

¿Que cómo me va en Panamá? Excelente, buenísimo, mejor imposible... Eso es lo que les digo a todos, cuando la verdad es que ha sido un infierno para mi, ¿cómo les digo a mis padres que la estoy pasando de la patada y que lo que quiero es arrancar de aquí sin mirar atrás y olvidar por toda la mierda por la que he pasado? ¿cómo le digo a mi mamá que su consentida quiere volver a sus brazos porque se siente una fracasada? ¿cómo le digo a mi papá que todo lo que he intentado hacer me ha salido al revés? ¿cómo puedo hablar bien de la gente de aquí? si la mayoría me ha tratado malísimo y me  han hecho cosas que ni las peores lacras de mi país, han intentado hacerme. 

Soy una carajita que le ha tocado aprender a conocer a la gente mala por las malas pero al final, las ganas de sacar a mi familia de la locura que se está viviendo en Venezuela son más grandes que lo mal que la estoy pasando aquí, porque sé que por lo menos en algún momento mi situación va a mejorar pero la de mi país no, por mucho que me duela aceptarlo. 

A todos los extranjeros nos toca aguantar malos tratos, porque aquí aprendí que solo en nuestro país sabemos hacer sentir como en casa a un italiano, peruano, argentino, chileno, colombiano, etc, pero cuando sales de Venezuela, automáticamente te sientes como la peor plaga que exista, y eso me lo ha demostrado la mayoría de las personas, hay una minoría excelente que te hace sentir como en casa, pero es como lo digo acá, sólo una minoría. 

No pretendo hablar mal de nadie aquí, ni de la mala educación que han tenido las personas conmigo desde que llegue, pero solo quiero hacer énfasis en algo muy importante, y es que no hay nada como el calor que te dan en el país en el que naciste y sobre todo en Venezuela, y hablo con base, he conocido distintas culturas y no me arrepiento en lo absoluto en pertenecer a la mía, y antes de que alguien piense en decir: ¿por qué no te devuelves a tu país si te parece tan perfecto? le respondo algo tan simple como esto: sino fuera por la gente imbécil que voto por Chavez en el 99 y volvió a votar por él en los siguientes años, estoy segura que muchas personas que hoy en día están trabajando como bachilleres y no como licenciados, ingenieros, arquitectos, médicos que son, lejos de sus seres queridos, no estarían pasando por estos malos ratos, y tranquilamente estaríamos haciendo nuestra vida felices en nuestro país, cerca de nuestra familia y amigos, y si nos  da la gana viajaríamos por todo el mundo con una fecha real de retorno. 

1 comentario:

  1. Una vez le dije a alguien "lo increíble de la vida es cómo dos personas nacidas en momentos distintos y en lugares alejados coinciden en un punto y se conocen cara a cara." Lo dije contemplando la persona que tenía en frente, mientras que yo intentaba sacar conclusiones sobre todo lo había atravesado hasta ese momento. Es un infortunio la causa que te puso en este lugar pero yo tengo la dicha que te conocí. Si suena egoísta es porque soy así cuando algo quiero... o a alguien.
    Una de las cosas que he aprendido es que todo tiene una razón. Por mala que sea la situación, hay un propósito pero lo formamos nosotros mismos. Por eso, te invito a que hagas lo que puedas con lo que tengas. Y no quiero dar la idea de que pienso que no lo haces; yo sé que son momentos terribles causados únicamente por personas terribles. Ten fe en que hay buenas cosas esperando por ti. ¿Cómo lo sé? Porque eres una buena chica. Y Dios escoge las mejores pruebas, las más duras, para dárselas a quienes las pueden superar.
    Se te quiere chamina.

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