domingo, 6 de septiembre de 2015

La tramoya que quería proyectarse

Era un noche normal, como cualquier otra, ella iba a su casa un poco tarde como de costumbre, saliendo de la biblioteca terminando de leer a Voltaire y con ganas de pasar por un café. No era muy típica a su edad, no le gustaba ir a muchas fiestas, su única diversión era hacer lo que aprendió cuando era una niña, leer y escribir, era de muy pocos amigos, en vista de que no encajaba mucho por ser "diferente" pero eso no le molestaba en lo absoluto, confiaba ciegamente en su teoría de que si tenía que lucir como idiota para encajar, prefería ser "diferente" toda su vida, y así lo hizo.

Ella tenía a un novio por un par de años mientras cursaba el colegio, Braulio, aparentemente eran muy felices, es decir, ambos sostenían la misma teoría en que no encajar estaba bien y ya por ahí eran el uno para el otro. Leían juntos, escuchaban rock, fumaban marihuana, y ambos perdieron la virginidad... juntos. Todo iba excelente, hasta que apareció Sofia en sus vidas. 

Ella era una chica muy atlética, nada que ver con Braulio, que era perezoso y sólo vivía para fumar y su patética banda de rock de cochera que tenía. Ella practicaba cualquier deporte, no era nada femenina por lo que le atraía a Ana (si, ese era su nombre, un poco común para tanta espera). Al principio se hicieron amigas, pero no tardaron mucho en ser algo más. Ana y Sofia mantuvieron oculta su relación por poco tiempo, porque Braulio se encargó de descubrirlas en una noche normal, pasándola a buscar por la biblioteca encontrando su ausencia y descubriendola dos cuadras mas arriba en los labios de Sofia. 

Cuando Ana y Sofía estaban juntas, eran la pareja ideal en el mundo LGBT, no tenían mucho en común, eran muy opuestas pero se compenetraban increíblemente, para desgracia de ambas y fortuna de Braulio, la familia de Sofia decidió irse del país, y Ana no pretendía dejarlo todo e irse con ella, pero como era de esperarse ambas decidieron seguir a distancia. 

Sofia era muy fiel y los antecedentes de Ana no eran muy buenos que digamos, mientras Sofia se la pasaba trabajando para poder ahorrar e ir en sus próximas vacaciones a ver a Ana, ella disfrutaba de la compañía de Braulio hasta el regreso de Sofia, algo poco común en ese mundo, en vista de que Ana al decidir estar con Sofia y no con Braulio, se declaró ante toda su familia abiertamente homosexual y aparentemente le desagradaban sexualmente los hombres, es muy extraño que una persona sea tan doble cara en estas circunstancias pero así es éste mundo. 

Como en todas las historias siempre hay una mas tonta que otra y ese era el caso de Sofía, que religiosamente iba en todas sus vacaciones a ver a Ana, quien se desprendía de los brazos de Braulio y de cualquier mujercita que tenía en el momento (para poder seguir manteniendo la imagen gay de su cuadra con orgullo) y le dedicaba todo su tiempo a su amada novia. 

Al cabo de un tiempo, la careta de Ana se fue cayendo y Sofia vio realmente la clase de persona que era, descubrió que había estado durante esos 3 años con una larga lista de chicas que la satisfacían cuando se sentía aburrida de la monotonía con Braulio sin mencionar que nunca terminó con Sofia. Resultó que Ana no era tan "diferente" después de todo, hizo lo que hacen muchos. 

Ana ante sus amigos no admitía que estaba con Braulio, aunque todos lo sabían, ella lo ocultaba descaradamente, seguía hablando de chicas intensas con las que salía casualmente para no perder la costumbre pero nunca se refería a Braulio como su pareja, era algo así como enclosetada pero por un hombre. 

El final de Ana (y no porque se haya muerto) es que actualmente está con Braulio, (al fin salió del closet) postean fotos juntos con títulos cursis, y se alejó de los pocos amigos que le quedaban, se convirtieron en algo así como un culto extraño en el que solo ellos pueden pertenecer. Con respecto a Sofia, al fin decidió salir con una persona de su país de residencia, se cansó de las relaciones a distancia y sobre todo de las "niñas extrañas" 





Cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia

1 comentario:

  1. Me gusta esta historia! Hay muchas de estas "chicas extrañas" como le dicen en la historia en este mundo. Se le habría echo más facil a Ana decir que es abiertamente Bisexual, pero como todo siempre hay una tramoya.

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