miércoles, 16 de septiembre de 2015

Carta abierta al que la quiera tomar personal

Yo sé que muchos dirán que lo que diré a continuación es algo fuera de lógica y que no tengo ninguna razón, pero ¿quién dijo que este mundo es razonable? y ahí es donde precisamente entran ustedes, a todas las personas que están fuera del país y viven alardeando que lo aman y que les duele lo que está pasando allá, son esas mismas personas que nunca salieron ni una vez a protestar por nuestros derechos, y ok, muchos pensarán que de todas formas esas protestas no sirvieron de nada, y de bolas que no sirvieron de nada si muchos de ustedes se hicieron de la vista BIEN GORDA y simplemente se quedaron encerrados en sus casas porque no querían llevar sol, protegiendo su cargo mediocre de un poquito más de sueldo mínimo que no alcanza para un carajo, o simplemente por miedo a que les pasara algo, pero les pregunto ¿de igual forma no les iba a pasar algo camino a su trabajo o al supermercado? fácilmente muchos venezolanos son asesinados a diario y solamente salieron a algo tan sencillo como esas dos cosas, entonces, ¿de que les sirvió quedarse en su casa si al final de cuentas muchos de ustedes terminaron en Maiquetia con su pasaje sin retorno?

Me está colmando la paciencia que me digan cada vez que opino sobre algo de Venezuela, que yo no sé nada porque no estoy allá pasando la roncha que ellos pasan, ¿y saben que? me paso su comentario por el forrito, porque bastante roncha que pase mientras estaba allá, ¿que todo ha cambiado en estos ocho meses que he estado afuera? yo lo sé pedazo de idiota, te recuerdo que mis mejores amigos siguen allá, te recuerdo que mi familia está allá pasando esa roncha de la que tanto me sacas en cara que no conozco, y si es verdad, no soy yo la que me calo las colas infinitas para comprar productos tan básicos como leche o harina pan, pero bastante que me arriesgue como cual ilusa en las marchas (que no sirven para nada) protestando por todo lo que estaba pasando y por lo que se venía que es lo que estas pasando tu, cosa que mientras yo estaba en la lucha sin recompensa mas que la moral, tu estabas en tu casa rascándote la barriga y tuiteando alguna que otra cosa que posteabamos los que estábamos afuera cayéndonos a palazos con los malditos del gobierno.

Entonces, ¿de que me hablas? tú, el está afuera del país llorando por todo lo que pasa, subiendo fotitos al Instagram con la bandera de Venezuela, o subiendo fotitos al snapchat y diciendo que extrañas full tu país y que qué bolas lo que está pasando, qué bolas que hacen nada, qué bolas todo, pero bien que no tuviste nunca las bolas para salir a joderte como los que hoy en día siguen presos, ¿y qué hablas tú? el que sigue en Venezuela calándose todos los días las colas en los supermercados, buscando medicamentos en todas las farmacias a ver si consigues lo que necesitas, saliendo de tu casa sin la certeza de que vas a regresar, tú, el que estando allá pasando por todo eso sigue sin tener las bolas para salir a acabar con el gobierno corrupto que hundió a tu país.

Sigo sin entender, como una mujer embarazada sale a entrarse a golpes con un malandro que representa al gobierno, mientras que hay personas no embarazadas, no ancianos, no niños, personas que pueden salir sin ningún problema a hacer lo que la antes mencionada hizo (algo muy irresponsable de su parte) y no lo hace porque le da miedo, pero no le da miedo tener que hacer lo que hace unos días hicieron los cubanos que llegaron a Miami en un bote huyendo de la dictadura que viven. Coño vale, reaccionen, y yo sé que pensaran que no tengo derecho a decir este tipo de cosas porque estoy en otro país y solo hago lo que critique arriba, pero no, yo soy una venezolana que en su momento con todo el miedo del mundo si luchó por su país, porque más eran mis ganas de ver a mi Venezuela libre que quedarme tuiteando o disfrutando de la playita vacía en carnaval, que a pesar de recibir ataques de los malandros funcionarios del gobierno y sus derivados, yo me quedé hasta donde pude como muchos, pero lamentablemente esos "muchos"  no eran suficientes y nos faltaron los quejones y los que hacen la colita todos los días.

Lamento informarles que la libertad no llegará con el voto, ni con protestas pacificas, y si están esperando a que liberen a Leopoldo para que el los saque de esa dictadura, pues les vuelvo a informar que no serán los 13 años que le sentenciaron sino unos cuantos años más. para que sepan solamente. Recuerden que el se entregó por nosotros, y ustedes realmente no han hecho nada para sacarlo, es que apuesto que ni van a salir a votar todos porque piensan como yo, algo tan simple que el pide y no lo harán, pero tampoco harán algo más extremo para que caiga el gobierno. Lo único que espero es que me hagan tragar mis palabras y quede mal escribiendo esto, pero sé que no será así, lamentablemente.

martes, 15 de septiembre de 2015

Carta de un pedófilo

Nosotros hemos sido marginados por la sociedad por muchos años, se supone que somos personas repugnantes, no dignos de vivir y tachados como enfermos, pero... ¿qué tiene de malo que a mis 43 años me guste un niño de 9? ¿cuál es el problema? pienso que hay cosas peores, lo mío es algo muy normal, todos somos iguales, solo que a mi me gustan un poco menores, eso me resulta excitante, así como le resulta excitante a los curas coger con sus monaguillos pero no les dicen nada, ah si, como yo no soy cura, soy negreado también porque me gustan los niños.

Nunca mataría a un niño, no piensen que soy un enfermo sexual traumado porque lo violaron a los 12 y quiere hacerle eso a todos los chicos que le rodean. Al contrario, a mi me gustan, me atraen tanto como una gorda en proceso de dieta quiere una hamburguesa, es deseo, es disfrutar cada momento, cada probada, cada sabor diferente en una sola pieza. Pero me juzgan por mis preferencias, y no ven mis buenos sentimientos, me tratan como a un homofobico cazador de homosexuales, como a un violador de niños, como a un asesino de ancianos, como a la cosa mas despreciable.

Tengo 43 años y me gustan los niños de 9, soy un hombre exitoso, dueño de una empresa y de varios viñedos del país, no quiero parecer presumido pero tengo un Pent Hause en uno de los mejores barrios de Salamanca y un par de convertibles último modelo, al parecer lo único malo que me encuentran son mis preferencias sexuales por los niños entre 9 y 12 años. ¿Qué quieren que les diga? ¿que voy a dejar de estar con quien quiero solo por ser bien visto ante la sociedad? ¿y mis necesidades que? ¿en donde quedan mis ganas de ser amado por alguien? aunque ese alguien pueda ser mi hijo, pero por obvias razones no los tengo.

Un par de personas me han preguntado: ¿por qué un niño y no una niña? solo les puedo decir que las niñas no me provocan ni la mitad de deseo sexual de lo que me puede provocar un niño, no quiere decir que no haya probado antes con unas chiquillas que conocí en el parque o en la escuela de sordomudos en las que daba clases de voluntario un par de horas a la semana, a lo que proceden a decir que soy un homosexual pedófilo que necesita tratamiento psicológico porque se supone que no es normal que tenga ésta clase de sentimientos o atracciones aberrantes por unas criaturas inocentes que no saben realmente lo que está pasando y automáticamente me tildan de violador de niños.

¿Que si eso sería una violación porque ellos no saben realmente si están haciendo algo bueno o malo? yo no los violo, ellos no son obligados a hacer algo que no quieran, no los golpeo, no los maltrato en lo absoluto, ellos simplemente disfrutan de lo que no tienen en sus casas, yo les doy momentos de diversión, soy algo así como Michael Jackson pero menos extraño y sin Neverland, pero con el mismo propósito, amo a los niños.

 El tema de los violadores es otro asunto en el que no me pienso meter, de hecho, soy fiel creyente de que todos vinimos con un propósito en la vida y ese es el de ellos, he escuchado de casos de pedófilos que violan y matan a esas pobres criaturas, yo no, yo sería incapaz de causarle algún tipo de daño a un niño, no soy un inconsciente que rebanaría a sus victimas en cien pedazos después de disfrutarla, al contrario, yo soy agradecido con ellos, es algo que ustedes no entenderían.

martes, 8 de septiembre de 2015

Algo cierto

Estaba en mi casa, vi a mi mamá y a algunos de mis tíos, no recuerdo haber visto a mi abuelito pero sé que estaba ahí, hablé con mi mejor amigo como lo hacíamos antes pero ésta vez no se me despegaba, le estaba contando que sentía que no había aprovechado mi tiempo con mi familia porque me la pasé encerrada en mi cuarto durmiendo y me estaba quejando porque una de mis mejores amigas no se quería despedir de mi, no la culpo, yo tampoco me quería despedir. 

Durante mi corta estadía en casa sentí tristeza y nostalgia porque sabía que ya me tenía que venir, solo puedo decir que en mis casi 8 meses aquí, sin ver a las personitas que anoche vi (valga a la redundancia) las sentí más cerca que nunca, abracé a mi mamá, hablé con Saverio, me despedí de Katherine, dormí en mi cama, estuve en mi casa, vi a mis tíos y sentí lo que siento despierta, tristeza y nostalgia, porque al despertar me di cuenta que todo era un sueño, y que lo desperdicie sintiéndome mal en el. 

Quiero pensar que ésto pasó y que en verdad estuve con todos ellos, de alguna forma los vi, los sentí, les hablé, de alguna forma ésto pasó aunque no sea cierto en un 100% o en un 1% pero pasó y es una mezcla de dolor y alivio porque es lo más cerca que he estado de ellos en mucho tiempo. 

domingo, 6 de septiembre de 2015

Así me tienes

Y aquí me tienes, pensándote día y noche,
imaginándome entre tus brazos cuando no estás aquí.
Aquí me tienes, siéndote fiel hasta con la almohada,
tratando de no abrazarla mucho para que no sientas 
que la quiero más a ella que a ti.

Aquí me ves, deslumbrada por tu dulzura,
tratándote como si te conociera de toda la vida, 
cuando se supone que se necesita de un promedio de diez 
citas para que dos personas que se atraen se conozcan y se 
enamoren... resulta que eso nos pasó en la primera. 

Así me siento, sin miedo a la espera de verte pero 
con ansias de hacerlo siempre.
Con ganas de ser el nombre de la rutina 
y de la novedad de tus días. 
Queriendo ser la dueña de tus sonrisas 
porque déjame decirte que ya lo eres de las mías. 

Aquí estoy, dándome cuenta que el feminismo se acaba cuando 
estoy contigo, ya que vivo preocupada porque me veas linda siempre,
convirtiéndome en una jevitamariquita por ti, aunque no se note la diferencia.


La tramoya que quería proyectarse

Era un noche normal, como cualquier otra, ella iba a su casa un poco tarde como de costumbre, saliendo de la biblioteca terminando de leer a Voltaire y con ganas de pasar por un café. No era muy típica a su edad, no le gustaba ir a muchas fiestas, su única diversión era hacer lo que aprendió cuando era una niña, leer y escribir, era de muy pocos amigos, en vista de que no encajaba mucho por ser "diferente" pero eso no le molestaba en lo absoluto, confiaba ciegamente en su teoría de que si tenía que lucir como idiota para encajar, prefería ser "diferente" toda su vida, y así lo hizo.

Ella tenía a un novio por un par de años mientras cursaba el colegio, Braulio, aparentemente eran muy felices, es decir, ambos sostenían la misma teoría en que no encajar estaba bien y ya por ahí eran el uno para el otro. Leían juntos, escuchaban rock, fumaban marihuana, y ambos perdieron la virginidad... juntos. Todo iba excelente, hasta que apareció Sofia en sus vidas. 

Ella era una chica muy atlética, nada que ver con Braulio, que era perezoso y sólo vivía para fumar y su patética banda de rock de cochera que tenía. Ella practicaba cualquier deporte, no era nada femenina por lo que le atraía a Ana (si, ese era su nombre, un poco común para tanta espera). Al principio se hicieron amigas, pero no tardaron mucho en ser algo más. Ana y Sofia mantuvieron oculta su relación por poco tiempo, porque Braulio se encargó de descubrirlas en una noche normal, pasándola a buscar por la biblioteca encontrando su ausencia y descubriendola dos cuadras mas arriba en los labios de Sofia. 

Cuando Ana y Sofía estaban juntas, eran la pareja ideal en el mundo LGBT, no tenían mucho en común, eran muy opuestas pero se compenetraban increíblemente, para desgracia de ambas y fortuna de Braulio, la familia de Sofia decidió irse del país, y Ana no pretendía dejarlo todo e irse con ella, pero como era de esperarse ambas decidieron seguir a distancia. 

Sofia era muy fiel y los antecedentes de Ana no eran muy buenos que digamos, mientras Sofia se la pasaba trabajando para poder ahorrar e ir en sus próximas vacaciones a ver a Ana, ella disfrutaba de la compañía de Braulio hasta el regreso de Sofia, algo poco común en ese mundo, en vista de que Ana al decidir estar con Sofia y no con Braulio, se declaró ante toda su familia abiertamente homosexual y aparentemente le desagradaban sexualmente los hombres, es muy extraño que una persona sea tan doble cara en estas circunstancias pero así es éste mundo. 

Como en todas las historias siempre hay una mas tonta que otra y ese era el caso de Sofía, que religiosamente iba en todas sus vacaciones a ver a Ana, quien se desprendía de los brazos de Braulio y de cualquier mujercita que tenía en el momento (para poder seguir manteniendo la imagen gay de su cuadra con orgullo) y le dedicaba todo su tiempo a su amada novia. 

Al cabo de un tiempo, la careta de Ana se fue cayendo y Sofia vio realmente la clase de persona que era, descubrió que había estado durante esos 3 años con una larga lista de chicas que la satisfacían cuando se sentía aburrida de la monotonía con Braulio sin mencionar que nunca terminó con Sofia. Resultó que Ana no era tan "diferente" después de todo, hizo lo que hacen muchos. 

Ana ante sus amigos no admitía que estaba con Braulio, aunque todos lo sabían, ella lo ocultaba descaradamente, seguía hablando de chicas intensas con las que salía casualmente para no perder la costumbre pero nunca se refería a Braulio como su pareja, era algo así como enclosetada pero por un hombre. 

El final de Ana (y no porque se haya muerto) es que actualmente está con Braulio, (al fin salió del closet) postean fotos juntos con títulos cursis, y se alejó de los pocos amigos que le quedaban, se convirtieron en algo así como un culto extraño en el que solo ellos pueden pertenecer. Con respecto a Sofia, al fin decidió salir con una persona de su país de residencia, se cansó de las relaciones a distancia y sobre todo de las "niñas extrañas" 





Cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia